La ausencia se hace presente
al entrar en contacto con la Higa.
Siempre está presente, observándome.
Me llama y voy. Con respeto.
Es mi montaña, parte de mi, de mi memoria.
Mi recuerdo que aveces duele, otras no.
Conecta conmigo, con mi inconsciente.
con mi realidad y con mi futuro.
La Higa, mi médium.
Su montaña. Mi montaña.
En su silencio interior, me susurra,
indicándome el camino.
Me vacía y me llena.
Me traslada a mis raíces.
A mis origenes.
A mi ser.
Yo sin ella no soy nada.
Sin él, no soy nada.
A mi padre, desde su Higa de Monreal.
Proyecto realizado en 2018.